Hoy Kevin Warsh preside su primera reunión de la Fed y vuelve a circular un gráfico: el S&P 500 ha caído de media un −12% en los primeros 90 días de cada nuevo presidente. Suena demoledor — y como las cripto suelen sentir antes la volatilidad macro, da miedo. Lo hemos verificado con datos reales desde 1930. Resultado: el dato es real… pero mide otra cosa. Ese −12% es la caída máxima en algún punto del camino (drawdown), no dónde acaba el índice. El rendimiento neto a 90 días es plano-positivo, lo inflan dos crisis que no causó ningún presidente (1930 y 1987) y no se distingue de un trimestre cualquiera.
Cierto, pero es la caída máxima dentro de los 90 días (drawdown), no la pérdida final. "Tocó −12% en el camino" ≠ "está −12% abajo a los 3 meses".
Mediana de dónde acaba el S&P a los 90 días con un nuevo presidente. 6 de 11 en verde. Sin las dos crisis, la media sube a +2,8%.
El drawdown medio de cualquier ventana de 90 días en la historia del S&P (24.669 ventanas). El "bache del nuevo presidente" es el bache normal de siempre.
Para cada presidente, dos barras: la roja es la caída máxima en sus primeros 90 días (lo que pinta el gráfico viral) y la verde es dónde acaba el S&P a los 90 días. Casi todos terminan planos o en verde. El susto del −12% son Meyer 1930 (la Gran Depresión) y Greenspan 1987 (el Lunes Negro, a 2 meses de llegar): dos crisis ajenas al nuevo presidente.
Rendimiento neto del S&P 500 desde la toma de posesión (T+0 = 0%), por días de bolsa. Verde = ganando, rojo = perdiendo. Las dos últimas columnas son el neto a 90 días y la caída máxima del periodo. Fíjate en las dos filas de abajo: la media de los 11 sale roja a 90d (−3%) solo por las dos crisis; quitándolas, todo el calendario es verde.
| Presidente | T+1 | T+2 | T+5 | T+10 | T+15 | T+25 | Neto 90d | Caída máx |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Meyer 1930 crisis | +0% | -1% | -4% | -12% | -12% | -20% | -29% | -32% |
| Eccles 1934 | +2% | +1% | +2% | +6% | +5% | +0% | +4% | -8% |
| McCabe 1948 | +0% | +1% | +2% | +1% | +2% | +7% | +7% | -3% |
| Martin 1951 | -0% | +0% | +2% | +3% | +3% | +6% | -2% | -8% |
| Burns 1970 | +1% | +1% | +1% | +1% | +3% | +3% | -7% | -12% |
| Miller 1978 | +0% | +1% | +1% | +2% | +2% | +4% | +14% | -0% |
| Volcker 1979 | +1% | +2% | +3% | +4% | +5% | +3% | -2% | -10% |
| Greenspan 1987 crisis | -0% | +0% | -1% | +1% | -3% | -6% | -27% | -33% |
| Bernanke 2006 | -1% | -1% | -1% | -0% | +0% | -1% | +2% | -0% |
| Yellen 2014 | +1% | +1% | +3% | +6% | +6% | +7% | +8% | -4% |
| Powell 2018 | +2% | +1% | +0% | +3% | +4% | +4% | +1% | -7% |
| MEDIA (11) | +1% | +0% | +1% | +1% | +1% | +1% | -3% | -11% |
| SIN las 2 crisis | +1% | +1% | +1% | +3% | +3% | +4% | +3% | -6% |
Meyer (1930) y Greenspan (1987) aportan caídas de −32% y −33%. Ni la Gran Depresión ni el Lunes Negro los provocó el presidente que acababa de llegar. El resto: planos o en verde.
De cualquier trimestre al azar en la historia del S&P, el 64% acaba en verde (+2% de media). El nuevo presidente no cambia esa baraja: la media sin crisis es idéntica.
Cualquier periodo de 3 meses tiene un bache del 5-6% en el camino. Medir ese bache y llamarlo "rendimiento" hace que todo parezca una catástrofe. Es la trampa del gráfico.
De estos 11, solo Powell (2018) tenía BTC cotizando — y BTC ya caía desde su ATH de dic-2017 por su propio ciclo, no por la Fed. Atribuírselo sería el mismo truco.
Démosle lo que tiene de cierto: casi siempre hay un bache en los primeros meses de un nuevo presidente — un −5 a −7% en algún punto. Pero eso es lo que pasa en cualquier trimestre, con Warsh o sin él. Lo que no dice el dato es que vayas a estar un −12% abajo a los 90 días: el neto histórico es plano-a-positivo, y los precedentes modernos (Bernanke +2%, Yellen +8%, Powell +1%) acabaron bien.
Para Bitcoin no hay un patrón "nuevo presidente" que copiar: el único caso con BTC en mercado estaba contaminado por su propio ciclo. Lo sensato no es prepararse para un crash programado, sino para la volatilidad normal de un trimestre — y recordar que, cuando todos comparten el gráfico del miedo, suele ser cuando peor paga venderlo.
La lección de fondo: desconfía de la media cuando dos casos extremos la dominan, y de cualquier estadística que mida la caída máxima y la llame rendimiento. No es predicción; es un susto bien diseñado.