El jueves por la noche, hora de España, alguien vació las carteras «calientes» de Binance, las que usa para pagar las retiradas del día a día. Lo hizo en diez blockchains a la vez y en menos de una hora. Binance lo confirma: unos 6.300 millones de dólares. Ya han congelado unos 3.000.
Es Binance.com, el exchange más grande del mundo. Binance dice que no se han filtrado las llaves de sus carteras y que pagará todas las pérdidas. Binance.US, que es otra empresa, no está afectada.
«Es real, es Binance y es el robo más grande de la historia de las criptomonedas. Pero Binance dice que vuestro dinero está a salvo y que pagará todo de su bolsillo.»
Se llevaron de todo: 18.270 bitcoin (casi 1.500 millones), ether y tokens de Ethereum por 3.700 millones, y el resto en Tron, XRP, Solana y otras cadenas.
Para hacerse una idea: el récord anterior, el de Bybit en febrero de 2025, fueron 1.500 millones. Hace solo un mes, a Bitget le robaron 388. Esto es cuatro veces Bybit.
«Hasta ayer el récord era Bybit, con 1.500 millones. Esto es cuatro veces más.»
Binance dice que todo empezó en el portátil de uno de sus ingenieros. Desde ahí el ladrón llegó a un sistema interno y pudo pedir retiradas como si fuera Binance. En Ethereum usó una función nueva que deja a una cartera normal funcionar como un programa: mandó 50 permisos de golpe, sin saber cuál valía, y uno encajó. Con ese, convirtió una cartera de Binance en una aspiradora.
Falta la gran pregunta: cómo un solo portátil acaba dando permiso para sacar dinero en diez cadenas. Binance promete un informe técnico completo.
«No hackearon Ethereum ni Bitcoin. Entraron por el ordenador de un empleado de Binance. El fallo es de la empresa, no de la blockchain.»
Tether congeló más de 1.567 millones en USDT y Circle, más de 800 millones en USDC. Se sumaron Ripple, World Liberty y hasta la red Arbitrum, que congeló otros 30 millones. Binance ya habla de unos 3.000 millones bloqueados.
Las stablecoins tienen un dueño que puede apagarlas, y aquí ha sido una suerte. Pero ojo: lo mismo que te protege te lo pueden hacer a ti. Bitcoin y ether no los puede congelar nadie, y ahí está el problema.
«Tether y Circle congelaron en una hora lo que el ladrón tenía en dólares digitales. Lo que se llevó en bitcoin y en ether no lo puede parar nadie.»
Mientras celebrábamos lo congelado, el ladrón dejó parte de los USDT en Aave, pidió ether prestado a cambio y se fue con el ether. Y vendió en el momento UNI, ENA, PEPE, LINK, AAVE, ONDO y WLD por más de 70.000 ether, unos 158 millones.
Aún le quedan unos 2.400 millones en bitcoin y ether que nadie puede congelar. Si vende de golpe, presiona el precio. Y si tienes alguna de esas altcoins, parte de la caída de ayer fue él vendiendo.
«Parte de las caídas de algunas altcoins no es miedo: es el ladrón vendiendo lo robado.»
Binance dice que sí y que lo pagará todo con su fondo de emergencias, el SAFU, y con su propio dinero. Retiradas y depósitos siguen parados hasta que acabe la revisión de seguridad. No hay fecha.
Las cuentas cuadran: un analista, Alistair Milne, calcula que lo que no está ni congelado ni cubierto son unos 1.700 millones, el 1 % de lo que guardan los clientes. Binance puede con ello. Y ha prometido una nueva prueba de reservas.
«Si tienes dinero en Binance, no tienes que hacer nada: no puedes retirar y nadie te va a pedir nada. Cuando reabran, tranquilo. Pero no tengas todo en un solo exchange.»
ZachXBT, el detective de la blockchain más respetado, y la empresa de rastreo TRM apuntan a Lazarus, el grupo de hackers de Corea del Norte. TRM habla de «alta confianza»: pagaron con Tornado Cash el día antes, ensayaron el ataque y firmaron en lotes, igual que en Bybit.
Binance todavía no lo confirma: dice que trabaja con la policía para identificarlos. Si se confirma, es el mismo grupo de Bybit, y hasta ahora lo robado por Corea del Norte casi nunca ha vuelto.
«Ya circula la broma: «Corea del Norte añade mil bitcoin a su reserva estratégica». Las huellas apuntan a los mismos de Bybit, aunque Binance aún no lo confirma.»
Después de cada hackeo llega la ola de estafas: falsos «soporte de Binance», falsas webs de devolución del SAFU, gente que te ofrece una «cartera segura» y te da las 24 palabras, o que te compra tu saldo «atrapado» con descuento.
Binance te devolverá lo tuyo sin que hagas nada. Cualquiera que te escriba para «ayudarte» es un estafador.
«Nadie de Binance te va a escribir para devolverte nada. Solo binance.com y la app oficial. Y tus palabras, a nadie.»
«Usaron una inteligencia artificial hackeada, Claude». Ningún medio ni Binance lo dice.
«Han robado 10.000 millones y Binance está quebrado». Son unos 6.300 y lo cubre.
«Les han robado las llaves de las carteras frías». Binance dice que no.
«Ya se puede retirar». Siguen cerradas.
«Han hackeado Ethereum». Usaron una función de Ethereum con el permiso robado a Binance.
«Desconfía de las cifras redondas y de los «me han dicho». Lo que vale es lo que dice Binance y lo que se ve en la blockchain.»
Brian Armstrong, el jefe de Coinbase, ha bloqueado cualquier envío a las carteras del ladrón y ha ofrecido ayuda a Binance. El de OKX, Star Xu, pide a todos los exchanges unas reglas de seguridad comunes: «esto es un aviso para toda la industria».
Cuantos más exchanges bloqueen al ladrón, más difícil le será convertir lo robado en dinero.
«Hoy los rivales de Binance no se ríen: Coinbase y OKX están ayudando. Cuando roban a uno, nos roban a todos.»
Mientras todo caía, Monero, la criptomoneda de la privacidad, subió casi un 8 % en minutos, hasta 644 dólares. Hoy ronda los 605.
Monero no se puede rastrear, y el mercado apuesta a que el ladrón lo usará para esconder lo robado. Ya pasó dos veces: en abril de 2025, un robo de 330 millones en bitcoin se cambió a Monero y su precio se disparó, y en junio de este año subió un 33 % con otros 120 millones. Esta vez nadie ha visto aún al ladrón comprando Monero.
«Monero sube porque el mercado apuesta a que el ladrón lo usará para esconder el dinero. Ha pasado antes, pero esta vez aún no hay pruebas.»
Polymarket, el mercado de apuestas, usaba un programa de otra empresa, DebugBear, para medir la velocidad de su web. Se lo hackearon y metieron un código que vaciaba las cuentas de quien entraba: más de 700 usuarios y 2,7 millones. Cerraron una hora y ya ha vuelto a funcionar.
Solo afecta a la web internacional. Prometen devolverlo todo: hasta 10.000 dólares, hoy mismo; por encima, firmando un documento. Y no: Polygon, la red, no ha sido hackeada; el dinero salió en su moneda, POL.
«Otro hackeo el mismo día. No en la blockchain, sino en un programa de terceros dentro de la web.»
La policía de Singapur ya lo confirma: desde el 10 de septiembre, al menos dos casos de Ledger compradas en tiendas físicas del país y manipuladas para robar las 24 palabras. 3,5 millones de dólares de Singapur, unos 2,7 millones de dólares americanos.
Es una tienda concreta en Asia, no las Ledger del mundo. Pero confirma lo que veníamos contando: la cartera, siempre de la web oficial.
«Si compraste tu cartera en una tienda, compruébala con el fabricante. Y nunca escribas tus 24 palabras en un aparato del que dudes.»
Contamos el martes que a Keystone le robaron la clave que demuestra que el aparato es auténtico. Ahora explica qué hacer: si la recibiste antes del 20 de octubre, verifícala en su web y sigue usándola. Si te llegó después, escribe a su soporte. Si está de camino, rechaza el paquete.
Con esa clave se puede fabricar una Keystone falsa que parezca auténtica. Y si compraste entre 2024 y 2026, tu dirección de envío puede estar filtrada.
«Si tu Keystone te llegó después del 20 de octubre, no la uses y escribe al soporte. Si está de camino, rechaza el paquete.»