Bitcoin cerró la semana en 78.354 dólares, por encima de la media de 50 semanas por séptima semana seguida, y hoy anda por 78.000-79.000. Octubre acabó en 77.582: un 7,2 % menos, el segundo octubre rojo seguido. Pero el Nasdaq y el oro también perdieron cerca de un 7 %.
La condición de nuestro reloj era cerrar el domingo por encima de 76.000. Cumplida, y con el mayor hackeo de la historia encima.
«Con el mayor hackeo de la historia encima, bitcoin cierra la semana por encima de 76.000.»
Mañana votan en EE. UU. Los tres últimos suelos de bitcoin llegaron poco después de unas elecciones de medio mandato: 71 días después en 2014, 39 en 2018 y 13 en 2022. Las apuestas dan un 70 % a que los demócratas ganen la Cámara y el Senado.
Tres casos son un patrón curioso, no una ley. Lo seguimos en directo en nuestra página de las elecciones.
«Mañana votan en Estados Unidos. Y las tres últimas veces, el suelo de bitcoin llegó poco después.»
El domingo publicó su pista de siempre: «hemos encontrado sitio para aún más naranja». Normalmente el lunes anuncia la compra; a esta hora todavía no ha salido. Strive, otra empresa con bitcoin, también insinúa compras. Y el director financiero de Strategy se va el 5 de noviembre por motivos personales: no tiene nada que ver con vender bitcoin.
Que sigan comprando con bitcoin en 78.000 y con el miedo en 37 dice mucho.
«Saylor avisa de que vuelve a comprar, con el mercado con miedo.»
El viernes salieron 643 millones de los ETF de bitcoin, la mayor salida de octubre, en pleno hackeo. El mes cierra con unos 516 millones de salidas netas. A la vez, Franklin Templeton lanza dos ETF que meten el 95 % en acciones y el 5 % en bitcoin, y reinvierten los dividendos en bitcoin.
Las salidas acompañan a las caídas, pero los grandes gestores siguen inventando formas de meter bitcoin en las carteras normales.
Nvidia, Microsoft, Alphabet, JPMorgan, Nike o Costco: 50 de las 62 empresas de la lista se oponen a que OKX y la dueña de la Bolsa de Nueva York (ICE) creen tokens de sus acciones sin su permiso. Con las reglas de la SEC, si la empresa se opone a tiempo, ese token no se puede listar.
Tokenizar acciones no va a ser automático: las empresas quieren controlarlo.
Karpelès critica dos cosas. Una tasa a internet aprobada por 11 votos a 10, con solo 35 de 577 diputados presentes: 0,055 € por gigabyte; a los creadores de VLC les costaría más de un millón al año. Y que se pida declarar las carteras cripto privadas después de filtraciones que han acabado en ataques físicos.
En Francia ya ha habido secuestros por cripto. Pedir que declares tu cartera a quien luego sufre filtraciones es jugar con fuego.
El Partido Comunista aprieta contra quien use cripto y blockchain para esconder sobornos, sacar dinero del país o esconder bienes. Las cripto ya estaban muy restringidas allí.
No es nada nuevo para el usuario normal: China no legaliza ni prohíbe más, persigue un uso concreto.
El sábado fue Halloween, y el mismo 31 de octubre, pero de 2008, Satoshi publicó el documento de bitcoin: 18 años. Mira bitcoin cada Halloween: de 200 dólares en 2013 a 77.400 ahora, unas 380 veces más. Y el domingo, 1 de noviembre, se cumplieron 16 años de la «B» naranja, que un usuario llamado Bitboy regaló a todo el mundo en el foro BitcoinTalk.
Este Halloween es de los pocos en rojo: un 29 % por debajo del año pasado. Sustos ha habido muchos, y bitcoin siempre acabó más arriba.
«Dieciocho años de bitcoin: de 200 dólares a 77.000 de Halloween a Halloween. Feliz cumpleaños.»