En septiembre, unos falsos reclutadores mandaron a un ingeniero de Binance una «prueba de programación». La abrió en su ordenador del trabajo y llevaba un virus que ningún antivirus conocía. En junio hubo una segunda puerta: otro ingeniero instaló un programa trucado.
No rompieron la caja fuerte: engañaron a una persona. Es el truco favorito de Corea del Norte.
Desde ese ordenador infectado usaron una herramienta de inteligencia artificial de la propia Binance para llegar a los ordenadores de los dos ingenieros que manejan las carteras. El 29 de octubre vaciaron una de ellas. Binance tardó unas cuatro horas en cortarlo.
Al ingeniero que abrió la prueba ya le llaman en X «el ingeniero B». A ti te pueden hacer lo mismo: una oferta de trabajo, una «prueba», un juego o un PDF. Nunca los abras en el ordenador o el móvil donde tienes tus cripto.
De los 6.300 millones robados, 2.850 ya están congelados. Y Binance ha puesto de su bolsillo el 98 % de lo que faltaba: si tenías dinero allí, sigue ahí.
Retiros abiertos.
Prueba de reservas que puedes comprobar con tu cuenta.
Informe de cómo entraron.
CZ, el fundador de Binance, presume de que desde el martes entra más dinero del que sale. Pero del 1 al 3 de noviembre se fueron 5.300 millones netos, casi todo a carteras propias de los usuarios.
El FBI dice que el robo fue de Corea del Norte. Kim Yo Jong, hermana de Kim Jong Un, lo llama «absurdo» e insinúa que pudo ser Estados Unidos, que guarda en su reserva los bitcoin que confisca. No da ninguna prueba.